Biografía.

Hola a todos, en primer lugar, muchísimas gracias por estar leyendo esto. Siempre he querido crear algo así, y por fin me he atrevido, solo espero que os guste.

Bueno, me llamo Nuria, y nací en 1998. He reído, he disfrutado, he llorado, he sufrido y he amado. He visto la parte buena y la mala de todo, y sobrevivo en un mundo injusto. Apredí a sonreír aunque estuviera destrozada por dentro. Estoy llena de inseguridades y miedos, algunos de los cuáles todavía ni conozco.

Tengo los amigos justos, solo una que sé que va a ser para siempre, he perdido muchos en el camino hasta hoy, pero también he conocido a otra gente que me ha hecho olvidarme de todo durante un rato.

Siempre he sido tímida y callada. De pequeña parecía que eso no importaba, todo iba bien, pero crecí, y fui encerrándome más en mi misma, fui dejando de expresarme y empecé a verme alejada de todo. Todo se acentuó cuando llegué al instituto. Prácticamente no tenía a nadie, solo a mí misma y mi mejor amiga. De verdad que me sentía tremendamente sola, y aún hay veces que no puedo quitarme ese sentimiento de encima. Me marginaban, me humillaban y se burlaban de mi, pero yo les dí el placer de mostrarles una sonrisa, fingiendo que no me afectaba, aunque sí, me afectaba, eran agujas clavadas en lo más profundo de mí.

Antes odiaba leer, pero más tarde fueron justo las palabras que nos ofrecen los libros las que me sostuvieron, las que estaban siempre ahí pasase lo que pasase, las que nunca ne iban a fallar. Lo mismo con la música, me hace sentir, me hace saber que estoy viva, dicen lo que yo no sé decir, me recuerda a gente y a momentos vividos, ya sean buenos o malos, me anima y me hunde, pero me mantiene viva.

¿Me he enamorado? Sólo una vez.

¿Salió bien? Puede, pero desde luego todo habría sido mejor si yo hubiera sido de otra manera, si hubiera dicho todo lo que pasaba por mi mente, si no hubiera temido que se esfumara, como acabó pasando. Todavía sigo buscando el valor y el momento para besarlo, para saber qué se siente al besar a la persona que ha sido todo, que ha hinchado tu salvavidas sin que se diera cuenta.

Creo que me encanta el teatro porque puedo ser otra persona y dejar de ser yo, cosa que me alivia, que de alguna forma me libera. Llevo unos años actuando en el Gran Teatro de mi ciudad, y lo que se siente encima de un escenario... es inexplicable, no hay palabras para describir lo perfecto que es.

Citando el libro "La Lección de August": todo el mundo merece recibir una ovación, al menos una vez en su vida.

De nuevo, miles de gracias por leer todo esto, un abrazo enorme, espero no decepcionaros.